DETENTE, INSTANTE

diciembre 11, 2022

Detente. Contempla la atrevida insolencia con la que esta joven estudiante se sitúa ante la cámara, ventaja que sin duda le otorgan su juventud y una mirada de la que no puede ocultar los sueños que la impulsan. Atendiendo al pie de foto, sabemos que se trata de una estudiante, tal vez de una escuela de arte en Amsterdam. La delatan su desaliñada vestimenta y la actitud, sin duda, confiada -y algo curiosa- con la que posa. Quizá interrumpida mientras se arremanga en los preparativos de su labor creativa, ella también se detiene un instante para permitir a Koos Breukel que la retrate. Esto sucedió en 1995, pero para ti y para mi que, posiblemente, la contemplamos hoy por primera vez, la imagen está cargada de presente y la muchacha conserva intactos en la mirada y el gesto la determinación original. Pero también sabemos que es un presente simulado, una ficción que la mirada emocional construye desde la singularidad de nuestro encuentro presente con la imagen. La toma fotográfica y la contemplación de la imagen comparten la contingencia del momento interrumpido, un paréntesis en el presente, desde donde opera el acontecimiento mágico de lo fotográfico. La fascinación que nos produce la contemplación de imágenes fotográficas siempre viene del encuentro fortuito – o buscado- que se produce entre el instante presente del sujeto y el de mi mirada.

Detente ahora en la fotografía de la izquierda. Es un conocido retrato grupal del fotógrafo alemán August Sander, que forma parte de la serie Gentes del Siglo XX, una tipología de caracteres alemanes creada durante los años de la República de Weimar y que tanto exasperaría a los supremacistas nazis. El pie de foto reza “Revolucionarios” y sabemos que se trata de Alois Lindner, Erich Mühsam y Guido Kopp fotografíados en 1929. La Nueva Objetividad inaugura un tiempo de cambio para la fotografía y la obra de Sander indaga en las posibilidades discursivas del archivo para construir un nuevo tipo de retrato. Campesinos, trabajadores y revolucionarios irrumpen en lo fotográfico, no como curiosidades antropológicas o etnográficas, para reclamar un espacio de presentación/representación, hasta entonces territorio de la burguesía. La imagen me sacude como espectador y me convierte en cómplice de este pequeño encuentro clandestino. En la mirada y en los gestos de los tres personajes encuentro los ingredientes que deben de alimentar toda revolución: ideología, acción y fidelidad. En la mirada absorta de Alois (izquierda) se encuentra el pensamiento que justifica la necesidad del cambio, el cabello y la mirada agitados de Erich (centro) nos sitúan ante la acción que impulsará el movimiento, que avanzará resuelto con el apoyo incuestionable que reflejan la confianza con la que Guido (derecha) pasa su brazo por el hombro del camarada. Las manos cruzadas de Erich hacia sus dos compañeros, confirman lo anterior. Nos encontramos con esta imagen desde las circunstancias de nuestro presente. Es posible que contemplando esta imagen nos interpele cierto sentimiento de urgencia histórica, -otorgada por el conocimiento de la barbarie que se desencadenaría pocos años después, y que incluso admitamos que no salimos muy bien parados en este cruce de presentes. La cotidianidad nos impide detenernos y ser conscientes de nuestro presente con la misma “clarividencia” con la que nos situamos ante esta imagen, y quizá no reconozcamos que marchamos hacia nuestro siniestro futuro, huérfanos de ideología, indiferentes ante el compromiso y en la más profunda soledad.

Estas dos fotografías forman parte de la exposición “Detente, Instante: Una Historia de la Fotografía” que hasta el 15 de enero de 2023 se puede visitar en la Fundación Juan March de Madrid, y que se ha conformado a partir de los copias de época procedentes de las colecciones de Dietmar Siegert en Alemania y Enrique Ordóñez e Isabel Falcón en España. El catálogo de la exposición es una edición cuidadosamente editada que incluye las 300 obras que se incluyen en la exposición y unos magníficos textos a cargo de Antonio Muñoz Molina, Paul Ingendaay, Clément Chéroux y Ulrich Pohlmann.

Detalle del catálogo de la exposición “Detente, Instante. Una historía de la fotografia”